Cómo la inversión china está remodelando el panorama inmobiliario y comercial de Marruecos
China está invirtiendo miles de millones en Marruecos para evitar los aranceles occidentales y acceder a los mercados europeos a través de sus acuerdos comerciales estratégicos.
Orchid Island
Equipo editorial
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Marruecos se ha convertido en un actor importante en el tablero del comercio mundial, no por su tamaño o su fuerza militar, sino por su ubicación estratégica, su capacidad industrial y sus acuerdos comerciales favorables. El país ha sido un destino popular para las empresas chinas que buscan acceder a los mercados europeos en los últimos años a pesar de las crecientes barreras comerciales. El resultado es una afluencia masiva de inversiones chinas, estimadas en más de 10 mil millones de dólares, que se dirige a los sectores de automoción, energía y fabricación de baterías de Marruecos.
Marruecos es el mayor centro de fabricación de automóviles de África
Durante las últimas dos décadas, Marruecos desarrolló silenciosamente uno de los ecosistemas automotrices más avanzados del mundo. El país es el mayor exportador de automóviles de África y superará a China en 2023. Ya existen actores importantes como Stellantis y Renault.
Ahora las empresas chinas están haciendo lo mismo.
Gotion High-Tech, un fabricante líder de baterías para vehículos eléctricos, se ha instalado en Marruecos. Sentury Tire, por ejemplo, también está ampliando su presencia. Estas inversiones no tienen que ver sólo con la proximidad a Europa, sino también con eludir los aranceles comerciales que las economías occidentales imponen a los productos chinos.
Un país “conector” estratégico
El atractivo de Marruecos es su acuerdo de libre comercio con la Unión Europea: un billete de oro para los fabricantes que quieren evitar aranceles elevados. Producir en Marruecos es una forma para que los fabricantes de automóviles chinos eviten los aranceles estadounidenses del 100% y hasta el 45% de la UE. Pueden etiquetar sus productos como “Hecho en Marruecos” para poder ingresar a los mercados europeos.
Los expertos llaman a Marruecos un país “conector”, un lugar donde las empresas extranjeras pueden establecer producción local mientras utilizan los acuerdos comerciales existentes para llegar a mercados más grandes.
Alexandre Kateb explica que Marruecos tiene ventajas tanto geopolíticas como de infraestructuras. El puerto de aguas profundas de Marruecos, su moderna red logística y su abundancia de reservas de fosfato, que son esenciales para la producción de baterías, lo convierten en un centro para los fabricantes chinos de vehículos eléctricos (EV) que buscan expandirse internacionalmente.
Ley de equilibrio geopolítico
Marruecos se encuentra en una línea fina, a pesar de los beneficios del crecimiento económico. China está de un lado y ofrece miles de millones de dólares en inversiones a través de iniciativas como el Programa de la Franja y la Ruta. Estados Unidos y la Unión Europea, que siguen siendo socios importantes en materia de estabilidad, seguridad y defensa regionales, están del otro lado.
La creciente presencia de China incluye:
- Un gasoducto nigeriano-marroquí de acero chino valorado en 26 mil millones de dólares
- Empresa conjunta para producir componentes de baterías por valor de 2 mil millones de dólares en Jorf Lasfar
- Planes para la megafábrica de Gotion de 1.3 mil millones de dólares, la primera de su tipo en África
Marruecos debería tener cuidado. Washington ha advertido que los países que juegan en ambos lados de la valla podrían enfrentar consecuencias. Durante la administración Trump se impusieron aranceles de hasta el 145% a determinadas importaciones. Marruecos es consciente de que una dependencia excesiva de China puede amenazar su relación de larga data con Occidente.
Ahmed Aboudouh es miembro asociado de Chatham House. Señala que Marruecos ve a China como un aliado estratégico, pero todavía es muy consciente de la posible reacción de Estados Unidos en una nueva administración. El reino mantiene estrechos vínculos con la OTAN y colabora en la lucha contra el terrorismo. También espera comprar aviones de combate estadounidenses F-35. Todos estos son signos de que la relación entre Marruecos y Occidente sigue siendo vital.
La estrategia de cobertura de Marruecos
Marruecos no elige bando, se protege. Marruecos lo viene haciendo desde hace años. Equilibra la diplomacia con el desarrollo y navega entre Oriente y Occidente. Hasta ahora, se ha mantenido el compromiso de ambas partes.
La inversión china ha contribuido al desarrollo de:
- Líneas ferroviarias de alta velocidad
- Plantas de energía solar
- Tánger obtendrá un parque tecnológico de 10 mil millones de dólares
Marruecos se beneficia de un Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Marruecos y tiene sólidas relaciones diplomáticas y militares con Washington. Marruecos tiene margen para avanzar con esta estrategia de doble vía, al menos por el momento.
Esta flexibilidad podría reducirse a medida que aumenten las tensiones entre China y las naciones occidentales. Donald Trump, en caso de regresar a la Casa Blanca en el futuro, podría presionar a Marruecos y a otros países relacionados con él para que elijan un bando. Sus políticas pasadas ya han perturbado las cadenas comerciales globales e impuesto aranceles radicales a los mercados emergentes.
Vehículos eléctricos: el nuevo campo de batalla
Los vehículos eléctricos (EV), en particular, se han convertido en el último frente del conflicto comercial mundial.
Los fabricantes de automóviles chinos están interesados en exportar sus productos a todo el mundo. Ocupan una posición de liderazgo en tecnología, innovación y software de baterías, así como en una producción rentable. Estados Unidos, Europa y otros países están respondiendo con aranceles para proteger sus propias industrias de vehículos eléctricos en ciernes.
Marruecos es la alternativa ideal. Es un lugar donde las empresas chinas pueden fabricar automóviles localmente y luego exportarlos con etiquetas marroquíes para evitar sanciones directas.
En muchos sentidos, Marruecos se ha convertido para Europa en lo que México fue para Estados Unidos: una base de fabricación cercana para fabricantes de automóviles extranjeros.
Crecimiento real, inversión real
El impacto económico de los grandes riesgos políticos es real. Las inversiones chinas en Marruecos están impulsando la creación de empleo, la expansión industrial y las actualizaciones tecnológicas.
Los desarrollos recientes incluyen:
Se espera que la gigafábrica de Gotion High-Tech se convierta en un proyecto de 6.5 mil millones de dólares
La nueva planta de Sentury Tire en Tánger Tech City forma parte de un ambicioso cluster previsto para 200 empresas chinas
Jorf Lasfar es un centro para la fabricación de componentes para vehículos eléctricos.
Estos proyectos ayudan a Marruecos a avanzar hacia tecnologías verdes y producción avanzada, objetivos que están alineados con la visión económica más amplia del país.
¿Cuáles son los riesgos futuros?
Aun así, los riesgos siguen siendo grandes. Marruecos sólo puede mantener su posición como país conector si las potencias mundiales le permiten jugar en ambos bandos. Si Estados Unidos refuerza su control de su política comercial, Marruecos podría verse obligado a limitar su colaboración con China.
También está la cuestión de si estas fábricas servirán como líneas de montaje principalmente para productos chinos o si crearán valor real para los ingenieros, trabajadores y proveedores marroquíes.
La delicada danza de Marruecos
La creciente presencia de China en Marruecos tiene más que ver con la estrategia que con la economía. Marruecos está dando un paso al frente como fragmentos del comercio global, y otros países los están utilizando como intermediarios.
Este papel no está exento de riesgos. Marruecos debe asegurarse de que sus ambiciones económicas no comprometan sus relaciones con otros países, especialmente Estados Unidos.
Marruecos todavía está equilibrando ambas cosas: dar la bienvenida al capital chino y mantener las puertas abiertas hacia Occidente. Su futuro económico y su lugar en un orden global cambiante estarán determinados por si puede mantener el equilibrio en los años venideros.


